A flote

Nada está fijo en la realidad. El cambio constante es evidente para cualquier persona que se haya parado a observar por un momento.  Incluso los individuos cambiamos constantemente.

La Tierra gira sobre sí misma a una velocidad vertiginosa mientras se desplaza por el espacio más rápido aún.

El mar no cesa en su ir y venir, mientras la luna recorre el cielo creciendo y minvando.

El sol sale y se pone junto con las estrellas, allá lejos.

Las parcas hilan, tejen, cortan la vida de los humanos.

Somos algo que cambia constantemente observando algo que cambia constantemente.

Madera de Sipo y madera de Boj
44cm de diámetro y 5cm de fondo

Para adquisiciones: info@jesusreigosa.com

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