Todo cambia

Empecé este trabajo con el afán de emular a los grandes artistas barrocos e incluir en mi producción un “Vánitas” o “Memento mori”. Este recuerdo de la muerte es un fantástico antídoto contra la soberbia y la prepotencia y ayuda a dotar de plenitud los sencillos momentos de la vida.

Parece ser que había un general romano que solía tener cerca un esclavo cuyo único cometido era recordarle este hecho ineludible. Se acercaba discretamente por detrás y le decía: ¡Mira tras de ti! Recuerda que eres un hombre, recuerda que vas a morir… Esto le servía al general para constatar lo perecedero de su cargo y alejarle de los delirios de grandeza.

Junto con los esbozos preliminares para esta pieza, también me ayudé de fotografías, de un libro de anatomía y de un modelo de un cráneo a tamaño real. Pese a toda esta ayuda, acabé palpándome mi propia cabeza. Pasando los dedos con fuerza por los pómulos, presionando alrededor de los ojos para delimitar con precisión las cuencas, apretando la nuca y el lugar donde se junta con el cuello. Ese proceso me ha sido muy útil para tomar conciencia de lo poco en que se diferencian esta cabeza habitada y un cráneo polvoriento.

I started this work in an effort to emulate the great baroque artists and include in my production a “Vanitas” or “Memento mori”. This remembrance of death is a fantastic antidote to pride and arrogance and helps to provide fullness to the simple moments of life.

It seems that there was a roman general who used to have a slave whose only mission was to remind him of this inescapable fact. Discreetly he approached from behind and told him: Look after you! Remember that you are a man, remember you’re going to die… This served the general to confirm his perishable post and move him from delusions of grandeur.

Along with the preliminary sketches for this piece, I also helped me of photographs, a book of anatomy and a model of a life-size skull. Despite all this help, I ended up feeling my own head. Passing the fingers firmly through the cheekbones, pressing around the eyes to delimit accurately the basins, by tightening the neck and the place where it meets the neck. That process has served me well to be aware of how little that this inhabited head and a dusty skull differ.

Inauguració Casa del Tibet (10) Inauguració Casa del Tibet (11) Inauguració Casa del Tibet (12) Inauguració Casa del Tibet (13)

 

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