¡Qué noche de luna!

El poeta de haikus, observador atento de los sucesos más leves, capaz de conmoverse y nutrirse con la cotidianidad, se detiene desconcertado ante la gran muerte.

Sobre la reencarnación no se pronuncia, sólo encoge los hombros.

Toda una vida dedicada a deshacer el encantamiento que nos hace creer algo consistente y definitivo. Toda la vida puliendo, diluyendo, transparentando ese yo que carga el poeta, denso y pesado, sobre las espaldas. Ese yo que insiste en separarlo, aislarlo de las demás cosas del mundo.

Su único quehacer es llegar a ser nadie, esperar nada.

Dado este afán de anonimato es asombrosa la costumbre de escribir un “poema de muerte”, común entre los hacedores de haikus.

Detenerse ante el umbral y dar una última apreciación, un último vuelo, después morir.

Ima made wa nama-tawagoto o tsukiyo kawa.

Hasta ahora

no he dicho más que tonterías…

¡Qué noche de luna!

Tokugen

Basé esta pieza en el haiku póstumo de Tokugen. Caligrafiado por mi amigo Lluís Batallé una mañana brillante y soleada de otoño en su estudio justo enfrente del mar.

Se trata de un panel redondo de 98cm de diámetro y con un grueso de 3cm. Con la luna como principal motivo, que se repite hasta tres veces. La luna encima del mar, la luna en kanji dentro del haiku escrito y la misma forma de la pieza sugiriendo la luna…

¡Qué noche de luna!

2013

Madera de tilo y tinta

98cm (diámetro) x 3cm (fondo)

The haiku poet, attentive observer of the lightest events, capable of shaking and of being nourished by the routine, stops disconcerted before the big death.

On the reincarnation he is silent, only shrinks his shoulders.

A whole life dedicated to undo the enchantment that makes us believe something consistent and definitive. A whole life polishing, diluting, revealing this me that the poet loads, dense and heavy, over his shoulders. This me who insists on separating him, on isolating him from the other things of the world.

His only task is becoming nobody, expecting nothing.

Due to this desire for anonymity is amazing the habit of writing a “death poem”, common among haiku makers.

Stoping before the threshold and giving a last appreciation, a last flight, then dying.

Ima made wa nama-tawagoto or tsukiyo kawa.

Till now

I have said nothing but nonsense…

What a night of moon!

Tokugen

I based this piece on the posthumous Tokugen haiku. Calligraphy executed by my friend Lluís Batallé a brilliant and sunny autumn morning in its atelier just in front of the sea.

It is a round panel of 98cm of diameter and with a thickness of 3cm. With the moon as main motive, which recurs up to three times. The moon over the sea, the moon in kanji inside the written haiku and the same form of the piece suggesting the moon…

What a night of moon!

2013

Lime wood and ink

98cm (diameter) x 3cm (depth)

Obra propia 2013 002 Obra propia 2013 011 Obra propia 2013 102 Obra propia 2013 034

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