Butoh. Danzar al margen

La primera vez que vi a alguien realizar movimientos de butoh me di cuenta de que era una danza que se realizaba al margen. Lo percibí como algo que estaba a punto de caer, de fallar, de desaparecer; rechazando la estabilidad y el establecimiento. Recuerdo cómo esto provocó en mí, primero repulsión y escándalo, después fascinación, por la profunda rebeldía de aquella representación.

Lo que hace a la danza butoh tan auténtica es que explora lo que se llama “el cuerpo debilitado” como medio de expresión; en antítesis a la danza occidental, fuerte, física, potente; el cuerpo desgastado por la vejez y la enfermedad se muestra, no se esconde, rompiendo un profundo tabú social.

Bailarina butoh

Este es un arte que nos fuerza al cambio de consciencia estética. Primero nos muestra el “Shibui”, una de las misteriosas definiciones de la belleza japonesa. Esto significa que algo posee una especie de distinción silenciosa, una belleza sobria, discreta, recatada. El “Shibui” puede llenar todos nuestros sentidos, pero lo hace sin gritar, de manera indirecta, sutil. Después se sirve del desequilibrio, de la “degradación”, degradación… en cuanto el cuerpo humano pierde su forma habitual para acercarse al ser-no-humano, sea animal o espíritu o vegetal, o incluso la persona que ha perdido su lugar “correcto” dentro de la sociedad, para acercarse a las mujeres sin reputación, al enfermo, al criminal… esto logra apartarnos de nuestros esquemas habituales de pensamiento, consiguiendo así su principal propósito: terminar con los hábitos para así permitir la libertad del ser.

El maestro Ohno dijo: “Si no nos liberamos de nuestros hábitos, si no los podemos reconocer, no nos será posible permitir que lo involuntario manifieste su sabiduría sutil.”

Bailarín butoh

En la danza butoh se otorga un espacio expresivo al cuerpo descoyuntado, a la imagen de la muerte. El físico se desmonta y pierde consistencia. Surge así el espíritu crítico y la duda, propiciando el autoconocimiento.

Si quieren comprender sus propios cuerpos, deben aprender a caminar bajo el mar, en el lecho marino. Conviértanse en polvo de polilla. Todas las huellas del universo se encuentran en las alas de una polilla.” Kazuo Ohno

https://www.youtube.com/watch?v=9ms7MGs2Nh8

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