Zen no sinazina

Esta mañana hemos recogido nuestro sello. Tres kanjis que encierran en su trazo firme toda la esencia de nuestro sueño. El zen de las cosas, ese algo vibrante e inexplicable que subyace en cada pequeña cosa que nos atrae. La belleza cansada de los objetos que han trabajado duro. Lo asimétrico, lo raído, lo deslucido, lo desconchado…

La parte estética de Zen of Things siempre ha tenido mucho peso para nosotros. de hecho, no concebimos esta aventura sin ella. Es nuestra manera de ofrecernos a nuestros seguidores, volcando nuestro ideal de belleza en la página y dotándola de ese velo oriental que nos apasiona a los dos. Así que pensamos en diseñar un sello y le encargamos esa tarea a la propietaria de Momo, Kaori.

Momo está envuelta en un aura especial. Es una tienda con alma, con un algo genuino que nos ha hecho regresar una y otra vez durante años. Supongo que también tiene algo wabi-sabi, si no, no nos habría perseguido durante tanto tiempo.

Kaori tiene una preciosa selección de cerámica, cada visita es un martirio, nos lo llevaríamos todo. También vende cajas lacadas, kimonos y telas, lámparas, papel japonés, objetos para el arte de la caligrafía… llegar a Momo es sumergirse en un mundo fascinante. Además, da la casualidad que está ubicada en el Barrio Gótico de Barcelona y traspasar su umbral es casi como dar un salto en el espacio y en el tiempo.

Hoy ha sido divertido, íbamos todos, los cinco. Yo pensaba que a Ayumi se le pondrían los pelos de punta al ver a los niños,  seis manitas ávidas de toquetear las teteras, los platos, el origami, las lámparas de tela de colores… pero se le ha dibujado una gran sonrisa en la cara y pronto han establecido, los cuatro, una complicidad preciosa que ha mantenido a salvo la cerámica.

Nosotros ya tenemos nuestro sello…

…y ellos una libélula de caña que hace equilibrios sobre las puntas de sus dedos.

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